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Sobre Metáforas y Anclas

Mark Furman

Parte 4 de 4.                                 A la Parte 3, 2 ó 1

¿Cómo construye categorías el cerebro?

Una ‘categoría’ se crea en un contexto, es una trayectoria de actividad interna en el tiempo. La trayectoria siempre es un producto complejo del contexto inmediato, de la actividad interna inmediatamente anterior, y de la historia del mapeado reentrante entre procesos heterogéneos que constituyen el sistema cerebral. La señalización reentrante es un requerimiento neuronal importante. Para que un sistema no instruido efectúe la categorización de una percepción dinámicamente, dos redes nerviosas abstractoras independientes deben trabajar simultánea y disjuntamente en respuesta a un estímulo y luego interactuar por reentrada para proveer algún enlace abstracto de ‘orden más alto’ en sus representaciones. Como veremos a continuación, este es, en esencia, el proceso de dinámica neocortical que sirve al poder imponente y escurridizo de las metáforas.

¿ Qué es una Metáfora?

La mayoría de nosotros al pensar en una metáfora vislumbramos un dispositivo de la imaginación poética para contar cuentos. La metáfora es vista típicamente como una característica sólo del lenguaje, materia de palabras más bien que de pensamientos o acción, aún cuando Lakoff & Johnson han mostrado rcientemente (1980) que las metáforas comunican la esencia de un significado. Nos comprendemos mutuamente porque compartimos ciertas metáforas o imágenes comunes. Y son metáforas comunes a todos nosotros porque tenemos características físicas similares. Todos pertenecemos a la especie Homo sapiens sapiens, y tenemos atributos neurofísicos comunes que participan de un mundo físico también común. Vivimos en la superficie de un globo bastante grande, en el cual la temperatura varía dentro de un intervalo determinado, de modo tal que el agua es habitualmente líquida, rara vez gaseosa, aunque a veces es sólida.

Y como tenemos estas cosas en común, hemos creado ciertas metáforas comunes; por ejemplo, la del equilibrio. Todos sabemos qué significa estar equilibrado y qué significa perder el equilibrio y caer. Así, si yo dijera que las ideas de ustedes están fuera de equilibrio o que le asignan demasiado peso a ciertos hechos, ustedes sabrían qué quiero decir, porque conocen esta metáfora subyacente del equilibrio. También conocemos las metáforas de la fuerza y la resistencia, y entonces si yo digo que las ideas de ustedes me fuerzan a modificar mi opinión, sentimos que nos comprendemos, ya que todos hemos tenido estas experiencias.

Nuestra intención en esta parte es elucidar la metáfora como una de las herramientas más fundamentales y penetrantes del lenguaje; con funciones principales como organizador de información sensorial y el desarrollo de categorías funcionales en el cerebro humano. Mediante la metáfora hacemos uso de patrones y relaciones que obtenemos en nuestra experiencia física para organizar nuestra comprensión más abstracta.

Puesto que la comunicación es servida por los mismos componentes nerviosos que el sistema conceptual que usamos para pensar y actuar, el lenguaje es una fuente importante de evidencia sobre cómo se organiza y dirige ese sistema. Al dar una mirada más profunda a la comunicación humana, la evidencia lingüística apoya la noción de que la mayoría de nuestro sistema conceptual es de naturaleza metafórica. Es apenas posible proferir una sola frase sin el uso de metáforas.

En su forma lingüística más básica, la esencia de la metáfora es comprender y experimentar un tipo de cosa o evento en términos de otro. Un ejemplo simple de esto sería el concepto metafórico: "el cerebro es una computadora". Este concepto metafórico tiene la capacidad para estructurar y organizar nuestras percepciones sensoriales, pensamientos y acciones relacionadas al cerebro en términos de un objeto más familiar con nuestra experiencia sensorial, específicamente una computadora. La intención de esta estructura lingüística es ayudar al lector o a quien escucha a comprender y experimentar el cerebro desde el punto de vista de una estructura que es más familiar para los sistemas sensoriales del ser humano en forma cotidiana.

Usted puede obtener evidencia lingüística de que una estructura metafórica básica está en operación prestando atención a las expresiones lingüísticas. Aunque una persona pueda no estar conscientemente consciente de que su sistema nervioso está organizando "el cerebro" en términos de una "computadora" su lenguaje reflejará esta organización mediante expresiones tales como "El necesita programarse en forma positiva" o "Puede usted repetir, que no lo computé la primera vez". Puesto que estos patrones lingüísticos son muy comunes, tendemos a no prestar atención a la estructura subyacente responsable de generar el patrón mismo. Muchos de nosotros hemos oído frases como:

"Necesito archivar eso en mi base de datos";

"Necesito tiempo para procesar esa información ";

"Registraré eso en mi mente ";

"No puedo procesar más información, estoy sobrecargado ";

"Soy incapaz de accesar esa memoria ".

Estas frases simples se escurren en nuestra conciencia todos los días y estructuran la experiencia de los que las oyen sin que nosotros jamás explícitemos el fundamento de que el cerebro es una computadora. ¿Cómo es esto posible? Una manera de comprender este fenómeno es explorar sus efectos al nivel del anclaje.

Anclaje

El anclaje es un concepto de PNL que hace referencia a un fenómeno de asociación que se crea entre pensamientos, ideas, sensaciones o estados y un estímulo determinado, externo o interno.

Vivimos en un mundo lleno de situaciones de estímulo/respuesta y una gran parte del comportamiento humano consiste en respuestas programadas inconscientes. ¿Quién no experimentó alguna vez una sensación especial, automática, al escuchar el chirrido de unos frenos o la sirena de una ambulancia? ¿Quién no se emociona cuando escucha «esa» canción especial, o se llena de recuerdos ante un olor o un paisaje determinado? El estímulo que dispara automáticamente estas vivencias es lo que llamamos anclaje, y logra que se genere un estado específico en cualquier situación y momento, sin necesidad de pensarlo. Si esa vivencia que se recupera es positiva, la llamamos «recurso». La PNL lo utiliza como una técnica eficaz para canalizar constructivamente nuestras poderosas reacciones inconscientes, una forma práctica de tenerlas siempre a nuestra disposición. De este modo, nuestros mejores recursos están siempre a mano cuando los necesitamos.- Para usar los recursos a voluntad, activamos los estados a través de una estimulación visual, auditiva o kinestésica.

¿Cómo Funcionan las Anclas?

A esta altura sería útil discutir brevemente sobre cómo son capaces de influir las anclas en el sistema nervioso humano. Mientras más comprendemos sobre cómo funcionan las anclas, mayor será nuestra flexibilidad para diseñar nuevos usos efectivos. En PNL decimos que "usted no puede no anclar". Cuando el cerebro humano muestrea su mundo externo por medio de sus cinco sentidos, una representación de estos sucesos externos es codificada por modificación sináptica. La modificación sináptica es un proceso por el que el sistema nervioso fortalece ciertos senderos nerviosos y debilita otros, lo que resulta en patrones de activación electroquimicos singulares. En otras palabras, un patrón de activación electroquímica codifica la actividad simultánea de todos los cinco sentidos como si fuera un solo trozo o segmento de información.

A la vez, el cerebro está muestreando también su propio mundo interno, por medio de la corteza somatosensora y codifica la reacción fisiológica entera del cuerpo al suceso externo en el mismo patrón de activación. Cualquier cosa que reactiva este patrón electroquímico único de activación también activa la respuesta fisiológica del cuerpo que fue codificada mediante ese patrón.

Al patrón resultante de activación lo podemos denominar estado ‘atractor’. Mientras más efectiva llega a ser la sinapsis mediante la modificación, más profundo y más estable llega a ser el ‘atractor’. Cada codificación del sistema sensorial de este suceso simultáneo, es una trayectoria conducente al estado ‘atractor’ y es capaz de reactivar el patrón codificado.

El fenómeno resultante es parecido a un campo morfogenético (capaz de auto-organización propia espontánea). Repetimos que la propiedad más importante de este tipo de campo es que es capaz de regulación, lo que significa que cualquier parte del campo puede activar el campo entero. En cada respuesta fisiológica está codificado un patrón de activación. Mientras más singular el ancla, es más probable que la trayectoria que traza conduzca al patrón deseado de activación o estado atractor.

Las Anclas Visuales y el Proceso de Decisión Humana

Una manera fácil de ligar entre sí toda esta información es comprender cómo usa el sistema nervioso humano las anclas, discretamente, en el proceso de tomar decisiones. La corteza frontal del cerebro humano es responsable de establecer el campo de trabajo de memoria que usamos para pensar. Activa patrones desde la memoria de largo plazo y los indexa por ubicación. En la PNL, este proceso está relacionado al concepto de ‘submodalidades’.

En el trabajo con submodalidades se descubre que la ubicación de una imagen es sumamente importante en la codificación de su significando. La razón de esto es que la ubicación de la imagen es también indexada por el sistema somatosensorial. Esto significa que cuando usted activa una memoria y la pone o localiza en un lugar en la memoria de trabajo, la ubicación de esa imagen queda indexada por la misma respuesta fisiológica que la memoria. (Goldman-Rakic 1992) (Damasio, 1994).

Imagine algo que usted se motiva mucho a hacer. Note su ubicación. Ahora, imagine algo que no le motiva hacer, pero que usted sabe que necesita hacer. Note como su memoria de trabajo pone estas dos imágenes en ubicaciones diferentes. También note que cuando usted mira de aquí para allá entre las dos posibilidades hay una diferencia kinestésica que llega a ser fácilmente discernible y le da a saber cuál quiere usted hacer.

Esto es posible porque cada ubicación, ahora codificada por células piramidales (Goldman -Rakic 1992) en la corteza frontal, ha llegado a ser discretamente anclada a su respuesta fisiológica por medio del sistema somatosensorial . A esto se le llama un ‘marcador somático’. Los usos de esto son asombrosos.

No solamente usted puede mover la imagen "no motivadora" a la posición "motivada" y sentirse de manera diferente, también puede discretamente influir en el estado fisiológico de otro, desde fuera, al anclar la ubicación de cada una con un gesto de su mano. Gesticulando discretamente hacia la ubicación donde una persona ha almacenado estas imágenes, usted será capaz de reactivar la respuesta fisiológica de esa persona. En vez de establecer anclas artificiales, en este caso, utilizamos el propio sistema de marcado somático del cerebro y acompañamos cabalmente el modelo del mundo interno de esa persona.

¿Cómo puede usar esta herramienta en tiempo real en el marco de la verdadera toma de decisiones en su vida? La próxima vez que se encuentre intentando persuadir a alguien de algo que tenga en perspectiva, suscite un evento en el cual la persona vio algo en alguna parte que sabía que tenía que tener. Al calibrar, para asegurarse de que ésta es la respuesta que usted quiere, note hacia donde se mueven sus ojos cuando él piensa en esa memoria. Simultáneamente, ancle esa ubicación precisa con un gesto discreto de su mano. Ahora con solo hablar sobre los beneficios de lo que usted tiene para ofrecer, mientras gesticula hacia esa ubicación precisa, anclará el estado deseado a su oferta.

Volvamos a la metáfora "el cerebro es como una computadora". Las anclas digitales auditivas (las palabras y frases) traen a mano instantaneamente una flexibilidad y un poder discriminatorio tremendos para el proceso de recategorizar los aportes sensoriales almacenados en nuevas estructuras. Un ancla digital auditiva tal como la palabra computadora tiene la capacidad para accesar un conjunto rico de experiencias sensoriales mediante todas las modalidades sensoriales (visual, auditova, kinestésica y oflativo/gustativa) y a través de varios contextos, cada uno de los cuales puede ser un subconjunto de otro conjunto de categorías y experiencias de referencia. Pocos sistemas de anclaje tienen el poder y riqueza para accesar tan amplio conjunto de experiencias conceptuales y datos sensoriales como una simple sucesión fonética. Para comprender verdaderamente el poder de tal sistema, debemos descender temporalmente al nivel de la dinámica neocortical y examinar los procesos corticales que ocurren en el cerebro humano durante la percepción, almacenaje y subsiguiente formación de categorías de información sensorial entrantes.

La función de una metáfora desde el punto de vista de la dinámica neocortical es activar simultáneamente dos o más trayectorias anteriormente disjuntas, que definen dos o más sucesiones de percepción- acción diferentes, en un sólo patrón único de activación.

En otras palabras, las anclas digitales "computadora" y "el cerebro" activan simultáneamente los enlaces de células nerviosas que anteriormente estaban disjuntas y los patrones de activación ampliamente distribuidos que conducen a una manera particular de pensar y actuar en concordancia con "cerebro" o "computadora".

Una metáfora efectiva forma un ‘atractor’ ‘profundo’ y altamente ‘estable’ (enlace o engranaje de red neuronal) capaz de capturar los dos patrones previos de activación disjuntos (secuencias de pensamiento-acción). Consecutivamente, cualquiera de las dos anclas digitales es ahora capaz de accesar el mismo ‘atractor’ (ancla de pensamiento) del comportamiento. Este proceso permite que el cerebro responda de manera adaptativa a cualquiera de las dos nociones ("cerebro" o "computadora") en términos del otro. Todo el proceso es altamente dependiente de que las conexiones neuronales en el cerebro se encuentren sólo ligeramente acopladas. Por lo tanto, el uso de metáforas siempre será muy efectivo cuando se acoplan con patrones de interacción que bajan los niveles de activación del cerebro y sueltan las conexiones acopladas establecidas anteriormente, tales como los que se utilizan en la inducción de estados de trance hipnótico (aquellos en que enfocamos nuestra atención sólo a la experiencia interna en curso).

De esta manera, la metáfora es capaz de crear un cambio espacial en engranajes colectivos de células nerviosas resultando en re-organizaciones neuronales espontáneas. La fuerza crucial detrás de la reorganización de nuestros mapas o ‘paisajes’ mentales es la actividad temporalmente correlacionada entre muchas neuronas. El movimiento o reorganización de nuestros mapas mentales parece que no involucra movimiento migracional o el crecimiento de neuronas, per se, sino que un cambio espacial en su actividad colectiva. Aquí yace el correlato nervioso del proceso mismo de anclar.

Quiero sugerir aquí que al nivel de dinámica neocortical, la metáfora es una forma elaborada y elegante de ancla auditiva digital, tan poderosa y penetrante que sus efectos conversacionales son virtualmente invisibles.

Una experiencia común que todos compartimos es el poder de la metáfora de organizar espontáneamente el mapeado neuronal de tal manera que experimentamos esa escurridiza sensación de "Ah-ha" cuando una nueva manera de comprender algo nos golpea cual tonelada de perogrullos. ¿Cuántas veces un buen maestro o entrenador tuvo la experiencia de que un estudiante le dijera: "¡Increible!, yo nunca pense de esta manera, esto cambia todo"? Un cambio profundo en la manera en que percibimos o comprendemos algo inicia un cambio igualmente profundo en la manera en que nos comportamos con respecto a eso.

Esto significa que cuando una sucesión de sucesos de percepción o incluso un suceso estático único comienza una trayectoria de procesos interactuantes reentrantes internos, el rastro de esa trayectoria se mantiene por un período de tiempo sin el reconocimiento consciente de la dinámica neocortical en proceso. ¿Ha tenido usted alguna vez la experiencia de intentar pensar en el nombre de alguien o de algo únicamente para encontrar que 3 horas después le estalla en la conciencia consciente como salido de "ninguna parte"? El fenómeno hipnótico y experiencias comunes de todos los días como estas, nos sugieren que varias trayectorias coexistiendo pueden ponerse en juego a un tiempo sin la participación de la conciencia consciente (un proceso paralelo). Puesto que el darse cuenta consciente mismo es un proceso consecutivo, estas trayectorias pueden permanecer fuera de conciencia por algún tiempo o pueden posiblemente nunca entrar en la conciencia consciente y en cambio afectar los procesos subcorticales sin que nunca necesiten de una representación neocortical. La confluencia de estas trayectorias anteriormente disjuntas es capaz de coalescer e influir el pensamiento o el comportamiento en una fecha posterior. Una vez que han sido capturados por un ‘atractor’ común y estable pueden alcanzar un cierto umbral que permite la conciencia consciente. Aquí yace la dinámica neocortical que subyace en el uso de la sugestión post-hipnótica por medio de metáforas.

Verdaderamente, estamos en una época excitante. Un tiempo en el que las técnicas poderosas del pasado pueden validarse y ser entendidas por medio de un conjunto de nuevas tecnologías de representación-neurológica impresionantes y del modelado neuro cientifíco del sistema de la mente/cerebro. Lo desafío a tomar nota cuidadosa, en los meses que vienen, de los efectos de las palabras y la metáforas sobre usted mismo y sobre otros.

¿Qué representaciones suscitan éstas palabras y metáforas? ¿Cómo cambian ellas sus percepciones y acciones? ¿Sabiendo lo que usted sabe ahora, cómo cambiará esto la manera en que usted construye metáforas para sus asociados en los negocios, sus amigos y para quienes ama?

Las metáforas influyen, persuaden, crean comprensión, forman las percepciones y dirigen la acción. Úselas con precisión. Usted teje el entramado del destino humano con cada una de sus palabras.

Al modelar el sistema cerebro/mente desde el índice referencial de más de 26 campos científicos de investigación, la "Remodelación Neuro Sináptica" construye modelos útiles y excitantes para ayudarnos a comprender e influir en la conducta humana con gran precisión. Para tener una comprensión clara de cómo funciona la comunicación, es esencial que adoptemos un nuevo vocabulario para pensar sobre las funciones del cerebro.

Premisas:

Algunas conclusiones para la práctica.

Induzca estados de aceptación y alegría entrando primero usted en ellos y ánclelos mediante marcadores visuales, auditivos y kinestésicos y con palabras y metáforas.        

 A la Parte 3, 2 ó 1

Para practicar e incorporar en su estilo estos patrones, participe en uno de nuestros talleres o contáctase con su más cercano

Diseñador de Prácticas Poiéticas Neuro Lingüísticas.

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